El prologo a un ciclo memorable. (2da. parte)

De golpe me encuentro en un hotel en Coventry, un frió de cagarse ya oscureciendo, y Tito que vocifera, en 15 minutos todos fuera vestidos para entrenar!!! No se como hizo el Gordo, pero nos pego una paliza en un paraje desolado en las afueras de este Pueblo, que nos marcaría para el resto del viaje, cada día entreno a las 7 de la mañana, a las 9 desayuno y paseo, solo en caso que no hubiera partido, en fin, seria una Gira realmente exigente, nada de viajecitos turísticos.

Luego de una noche tranquila, viajamos a Glasgow, allí nada de noches tranquilas, madrugábamos para entrenar a las ordenes del Gral. Patton, pero la noche de Glasgow era inigualable, recorríamos unos garitos de la profunda Escocia que olían a Primal Scream, años después dicha ciudad nos regalaría unos Franz Ferdinand que vayan a donde vayan son sinónimo de baile para las diferentes generaciones.

Llegaba el 1er. partido, tocaba viajar al norte, la ciudad de Dundee era nuestro destino, la 1ra. contra el Equipo de la ciudad, con Andy Nicol como estrella del quince escocés, recibían a los que marcarían una época en nuestro Club y a nivel Selección, Nico Fernández, el Queso y el Pato Noriega.

Al mismo tiempo jugábamos con la intermedia en las afueras de la ciudad, contra otro Equipo de inferior nivel. El frío indescriptible a pleno sol, un Equipo durísimo con jugadores experimentados y con muchas batallas en sus rostros, desde el 1er. minuto nos hacían sentir su recibimiento al mejor estilo escocés, cada pelota era la ultima de su vida.

Era un día especial, jugaba con algunos amigos con los que lo hacia por 1ra. vez fuera de Argentina, en el pack, Maxi Martinez, el Ruso Hendelman y Sivak Caamaño, entre los backs, el Chino Pulido, Facu Serrano y un jovencísimo Manasa Fernández Miranda.

El partido estaba igualado, mi cara para variar desfigurada por la dureza del partido, en la media parte Carlitos Suárez, hace algunos cambios y en mi arenga final lo veo sonreír a otro joven personaje, era el Chichipio, lo quería matar!

Cual era la explicación a su desenfado en un momento tan solemne? estaba en pedo…, pues si, hacia tanto frío en el banquillo que el amigote Juanpi Foresti tenia una petaca con whisky de la cual el zarpado de Chichipio se aprovecho hasta perder totalmente la noción de donde estaba. Comenzada la 2da. parte, el bueno de Carlitos lo manda al campo sin comprobar su estado, y en la 1ra. pelota toda la habilidad y el desparpajo del pendejo lo hace atravesar la defensa escocesa con acciones mas propias de un Fidjiano que del enorme Chichi, los aplausos y vítores de los espectadores escoceses completaban el cuadro un poco rocambolesco para los experimentados del equipo, fue increíble, por muy poco la borrachera de Chichipio casi nos hace ganar el partido.

En nuestro tercer tiempo, nos reencontrábamos con los de la 1ra. que habían ganado ante un rival mucho mas fuerte y experimentado, las sensaciones eran totalmente positivas, regresábamos todos juntos a Glasgow, era hora de disfrutar la victoria y que mejor que hacerlo todos juntos en esa embriagadora ciudad.

Fue una larga noche, por la mañana tocaba recorrer algunos kilómetros para llegar a una de mis ciudades predilectas, Edimburgo. La primera imagen de la ciudad con su castillo como testigo principal de la llegada de Torcuato, es algo que cuesta quitar de nuestra memoria.

A pesar de las palizas matinales que nos pegaba Roberto Chagra, ni una sola noche de esa ciudad nos vio temprano en nuestras habitaciones, fueron noches interminables regadas de abundante cerveza y matizadas por anécdotas prohibidas, en realidad eran otros tiempos, disfrutábamos del rugby al máximo nivel, pero éramos auténticos caballeros oscuros unidos por una amistad que llenaba de orgullo a los conductores del Grupo.

Habían transcurrido pocos días desde nuestra llegada a las Islas, pero la intensidad con los que los vivíamos, nos hacían disfrutarlos de una manera increíble.

Dejábamos atrás la hermosa Edimburgo, y bajábamos a York, en el Norte de Inglaterra.

La lluvia en York era copiosa, su majestuosa Catedral se elevaba frente a nosotros, sus góticos vitrales nos dejaban boquiabiertos, pero el rugby nos sacaba de la fase turística y el Autocar nos transportaba a través de un mercado medieval, hasta el Club, en las afueras del Pueblo.

De golpe un sorprendente sol británico, nos daba un poco de cobijo frente al frío y la humedad reinante, unos rústicos vestuarios de madera no daban abasto para vestir a tanta humanidad, nos cambiamos por tandas y salimos a calentar.

El campo principal, era un lodazal cubierto por una alfombra verde que aguantaría muy poco, a pesar de la dificultad del terreno jugadas de continuidad de la delantera, encabezada por el Pato Noriega, Lou y el Alemán, hacían estragos en la defensa de los Ingleses, sin embargo un señorial arbitro Ingles siempre se inventaba algo para meternos en nuestras 22. Así transcurrió la 1ra. parte, hasta que tanta alevosía en la aplicación del reglamento, nos comenzó a poner nerviosos y arrancaron las escaramuzas, pero tanta permisividad del colegiado en los peligrosos tackles Ingleses, uno de ellos sobre el “Profe” Aschero, derivo en una tangana mayúscula.

Fue ahí, cuando reparamos en que los gritos de Fede eran por algo grave, al limpiarle el barro que cubría su rostro comprobamos que solo una pequeña cantidad de piel y tejidos mantenía su oreja unida a su cabeza, una putada!

Creo que Emilito y “Garrafa” Suárez se lo llevaron volando al Hospital, ya entrada la noche en el tercer tiempo recibíamos noticias tranquilizadores sobre su estado, calculo que le pusieron la misma cantidad de puntos que marco en toda su carrera deportiva con la celeste y amarilla, aunque la cicatriz no modifico su perfil Italo-Argentino, el susto en esa soleada tarde de York nos quedo por el resto del viaje.

El resultado fue anecdótico, perdimos por uno o dos puntos, pero impagable la foto del Equipo abrazados con el arbitro al final del partido, cantándole todo tipo de improperios, el con una sonrisa mayúscula, creo que en parte provocada por los nervios de tener el tremendo brazo del Pato alrededor de su cuello, me imagino años después, al tipo sentado en la cama con sus nietos, explicándoles quien era el gigante barbudo que lo tenia amarrado a su humanidad.

Pero esto no acaba aquí, al llegar al vestuario para quitarnos el barro, todos nos preguntábamos donde estaban las duchas…, nada de duchas, BAÑERAS COMUNITARIAS!!! Con los ingleses en pelotas esperándonos con una jarra de cerveza, la pregunta era, quien seria el primero? Si mi memoria no me falla, y me falla bastante, me la juego por el capitán, Lou Pulido, como François Pienaar en “Invictus”, el capitán siempre debe dar el ejemplo!

Luego de una experiencia tan guarra, como divertida, llegábamos al tercer tiempo, Surprise! Compartido con el de un partido de chicas, había de todo, Segundas líneas con cara de Godzilla, algún “Gurka” Diviesti con peluca rubia y unas delicadas inglesas mas preocupadas en localizar algún apetitoso “rabbit” antes que algún “semental” argentino.

Llegaban las pruebas de virilidad, la primera en cuanto a cantidad de cerveza, relación litros/tiempo, nuestra carta no podía ser otro que Patineta Serrano, la cosa pintaba mal, una de las delicadas inglesas parecía una Anaconda tragándose un litro de Quilmes, no hubo color, derrota poco honrosa.

Última prueba, fuerza de mandíbulas, esta claro quien fue elegido, “Terrrrrrible Pacheco Jaws” me llamaban, por simple curiosidad me adentro en la cocina para ver como preparaban la prueba, que se trataba de levantar un barril a reventar de cerveza, solo con la fuerza de los dientes y la mandíbula, mordiendo el mantel que lo sostenía.

Si hay algún momento donde tu Fe flaquea, recuerda estas palabras, El Barba existe! ya que entre a la trastienda justo en el momento, en que mi adversario estaba probando su táctica de levantamiento…

Las dos muelas enganchadas al mantel que estaba impregnado de la sangre del Pirata, fueron suficiente para mí.

Dicen que me vieron por ultima vez atravesando la campiña Inglesa con una frenética carrera que termino en el Hotel donde estábamos alojados, a día de hoy no quedan muelas en mi dentadura, pero el orgullo de perderlas en el campo de batalla no se compara a lo que me esperaba en ese garito de la Inglaterra profunda.

Llegaba el momento de continuar el viaje, y si hablamos de rugby, hay un lugar que lo representa solo con nombrarlo…, Cardiff era nuestro destino, dos partidos, mil anécdotas, en síntesis, Inolvidable…

Dejábamos atrás a York para adentrarnos, en mi humilde opinión, en la Capital del rugby, Cardiff, lugar mágico para todos los que sentimos la pasión por la ovalada.

Entrábamos en la fase final de la Gira, y el nivel de los rivales aumentaba, en 1er. termino nos tocaba un durísimo Penarth, de la 1ra. Galesa, para ello los Entrenadores planteaban un Equipo con pocas caras jóvenes y con bastante experiencia, sobretodo en la delantera. Fue un partido muy duro, en condiciones climáticas adversas, pero jugado con mucho pundonor y caballerosidad, finalmente el triunfo quedo para Torcuato, a pesar de sufrir bastante, sobretodo adelante, donde los galeses nos dieron muchos problemas.

De camino al hotel, luego del tercer tiempo, los que no habíamos jugado comenzábamos a mentalizarnos de lo que nos tocaba al otro día, nada menos que el sub-21 del Cardiff, un club que por esa época comenzaba a incursionar en el profesionalismo, me tocaba ser Capitán, y junto a “Garrafa” Suárez y al resto de chicos, nos reunimos en una sala para pensar en un partido que seria muy importante, no solo por el nivel del rival, sino también por el escenario histórico donde se jugaría el partido.

El día del partido transcurrió entre alguna caminata bajo la persistente llovizna y una última compra por los alrededores del Arms Park.

A pesar de que nos enfrentábamos a un Club que tenia bastante renombre y ya tenia una planificación totalmente volcada hacia lo profesional, nos pedían que presentáramos un Equipo que tuviera mayoría de gente joven entre sus integrantes, por tanto solo el Chino Pulido, el Ruso Hendelman y quien escribe salíamos entre los titulares, el resto todos los jóvenes con Manasa y Patineta a la cabeza.

Me toco hacer el sorteo en uno de los confortables vestuarios bajo la tribuna principal, al salir al calentamiento me equivoco de puerta y acabo saliendo entre los Galeses que calentaban del otro lado, si hubieran visto la diferencia de tamaño que había conmigo, que era el mas grande de los visitantes hubieran alucinado, menos mal que eran sub 21, pero que comen estos chicos!!!

Jugamos un gran partido, sobretodo en defensa, aunque el ritmo y velocidad que tenia esta gente nos termino superando hasta lograr 20 puntos de ventaja. Igualmente logramos 2 marcas a través de la potencia de Maxi Martínez, quien a falta de unos minutos para el final, era nombrado por los altoparlantes del estadio como el “Man of the match”, imagínense su cara de sorpresa, que fue mayor al finalizar y ser rodeado por infinidad de niños que querían su autógrafo, la cara de Maxi era de locos, no entendía la pasión de esta gente, estamos en Cardiff, Culote!

La noche fue larga, a pesar de ser un día laborable, nos la rebuscamos para encontrar un garito que nos dio cuerda bien entrada la madrugada.

Por la mañana tocaba bondi-barco-bondi hasta La Rochelle, 36 horas de viaje, momento ideal para todos los bautizos del Peruano, sobretodo en suelo Francés, luego de que sus asentaderas estuvieran bien cargaditas tras tanto tiempo sin bañarse, la cara de Manasa fue la principal victima de tal vejamiento.

La Rochelle nos recibía, con el Peruano nos acordábamos mucho del partido de hace 7 años atrás, y sobretodo de uno de sus pilares, integrante del ultimo Equipo ascendido al Top 16(mas adelante se quitarían 2 Equipos a los 16 de Elite), y con quien habíamos tenido varios desencuentros en aquel duro partido.

Éramos varios los que sufríamos una molesta gripe que nos mantuvo en la cama hasta momentos antes de los partidos en esta ciudad. Primero jugábamos la intermedia contra un joven Equipo reforzado con algún duro espécimen que probaban para la siguiente temporada, no hubo grandes problemas y ganamos cómodamente.

El plato fuerte era el siguiente, jugaba nuestro mejor 15 contra un Equipo completamente profesional, la presencia de Nico, el Queso y sobretodo del Pato, motivaba a los franceses, era una prueba importante para ver donde estábamos.

Bastaron 5 minutos para ver la diferencia, parecían aviones, no había manera de pararlos, salteos, cruces, era otro deporte…, para complicar todo se lesiona Gonza Amaya, Tito me llama, lo miro a Maxi que me mira fijamente…, -Tito, estoy muerto por la cama, no estoy al 100%, Maxi esta mejor!- El alarido del Gordo tapo la puteada entredientes de mi amigo, no mentí, Maxi la rompió, hasta ese momento siempre había ocupado un 2do. lugar detrás de los Amaya, incluso detrás mío, pero a partir de aquel partido agarraria la titularidad que no largaría hasta su retiro, un grande de Torcuato!

Los últimos días de la Gira transcurrieron entre los contrastes de Paris y Londres disfrutando al máximo de estas majestuosas Capitales.

Descubríamos Eurodisney, y me imagino que debe haber sido la única vez en la historia donde desaparecían todos los personajes de este mundo de fantasía, el motivo, una horda de bárbaros que transformo su jornada de trabajo en una verdadera pesadilla para esta pobre gente.

En Londres enfrentábamos al Harlequins, éramos mas en la tribuna que en el campo, la dureza de los entrenamientos del General Patton y los últimos partidos, nos diezmaba, igual cumplíamos una buena tarea y siempre dábamos la cara, me recuerdo de una actuación memorable de Juancito “Buki” Mourin, que jugador!

Antes de abandonar Europa causamos pánico en una especie de Paintball intergaláctico situado estratégicamente en Picadilly Circus, no solo ahuyentamos a toda la clientela, sino que les dejamos un trozo de cuero cabelludo y carne del amigo “Chita” García Cavalli, incrustado en uno de los pórticos, es que en una de las frenéticas huidas, el pobre muchacho calculo mal!

Ultima cena, difícil olvidar este momento que me acompañara a lo largo de mi trayectoria como hombre de rugby, 50 hombres diciendo lo que pensaban, lo que sentían, lo que querían transmitir a las siguientes generaciones…, agradezco a Dios haber vivido ese momento, el recuerdo me pone la piel de gallina, se dijeron muchas cosas, pero sobretodo el agradecimiento de poder pertenecer a una historia fiel a una forma de pensar y de vivir el Club.

En la actualidad gente importante del rugby argentino, reconoce que más allá del juego, el sentimiento de Club, ese sentido de pertenencia tan importante, es el tesoro mejor guardado en el verde césped de Torcuato.

Como dijo un personaje muy importante dentro de esta historia, los éxitos en forma de resultados pueden cortarse en algún momento, pero es indudable que la filosofía de Club y de Grupo será transmitida de generación en generación, y aunque el éxito deportivo no acompañe, tarde o temprano, “los viejos valores y/o preceptos que nos identifiquen con el Club, son los que seguirán dando buenos frutos a lo largo de toda nuestra historia”.

Este prologo que explique en mis ultimas notas, hablan de un ciclo exitoso, pero pensad que todo comienza a partir de un Club, muchos años antes de que este cuerpo viera la luz, mucha gente había puesto su granito de arena para comenzar una historia sin siquiera pensar en crear un punto de encuentro tan inmenso para las generaciones venideras…

 Para todos ellos, nuestro eterno agradecimiento!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s